miércoles, 12 de febrero de 2020

Foro de debate

Dado que actualmente parece ser que todo el mundo se preocupa por el peso, y tomando en cuenta que la mayoría de la gente alguna vez ha estado a dieta, ¿cómo puede uno decir que un comportamiento hacia la comida y el peso es "normal" o que se debe de considerar un problema que ponga en peligro la vida y la felicidad? Entre los principales síntomas que presentan las personas con desórdenes alimenticios podemos mencionar:

  •  Pérdida de peso significativa o extrema, en poco tiempo, sin enfermedad subyacente.
  •  Disminución en la ingesta de alimentos.
  • Desarrollo de ciertos rituales hacia la comida: cortar los alimentos en pedazos muy pequeños, "jugar" con la comida en el plato, masticar miles de veces cada bocado, saltarse comidas, no comer frente a los demás, siempre tener una excusa para no estar hambrienta, etc.
  • Negación de estar hambrienta.
  •  Volverse más crítica y poco tolerante con los demás.
  •  Fluctuaciones en el carácter (casi siempre de mal humor o enojado).
  •  Ejercicio excesivo.
  •  Cuando come, escoge básicamente sólo comidas bajas en grasa o sin calorías.


A partir de tu propia reflexión tomando en cuenta lo leído anteriormente ¿cómo consideras tú que puedes ayudar a una persona que padezca algunos de estos síntomas?

martes, 11 de febrero de 2020

Desórdenes Alimenticios

Ante una ola de superpoder por cambiar de imagen, donde previamente nos creemos con una imagen distorsionada o gorda, nos centramos la idea de bajar de peso con métodos inapropiados que contribuyen con el deterioro de nuestra salud. Aseguramos que en este contexto comprenderemos lo real y lo complicado que se nos podría poner la convivencia cuando caemos de un desorden alimenticio, pero claramente mostramos como evitarlo.


Existe cuando las actitudes de una persona hacia la comida y el peso, son tales que los sentimientos hacia el trabajo, escuela, relaciones, actividades diarias y emociones, son determinadas por lo que se ha o no se ha comido o por un número en la báscula (Siegel, Brisman y Weinshal, 1988). Las personas que sufren un desorden en la alimentación se caracterizan por:
  • Extremistas en cuanto a consumo de alimentos, que puede manifestarse por una pérdida severa de peso, rápidos aumentos de peso, o fluctuaciones muy importantes en peso.
  • Está a disgusto con su imagen corporal, a menudo acompañado de una distorsionada percepción de las señales del cuerpo (hambre, enojo, fatiga, etc.).
  • Prácticas poco saludables para mantener el peso, como son: ayuno, inanición, comer compulsivamente, uso indiscriminado de laxantes, medicamentos para bajar de peso, diuréticos y exceso de ejercicio.
  • Un miedo irracional a engordar y un deseo obsesivo de adelgazar.

Los dos desórdenes más comunes son la Anorexia Nervosa y la Bulimia Nervosa. Existen otros como el Comedor compulsivo o el Ejercitado Compulsivo. Algunas personas pueden tener síntomas de más de uno de estos desórdenes.

Por lo general, los desórdenes alimenticios incluyen la presencia de pensamientos y sentimientos negativos y de autocrítica sobre el peso corporal y sobre la comida y de hábitos alimentarios que interfieren en el funcionamiento normal del cuerpo y las actividades cotidianas.

A pesar de que los desórdenes alimenticios son más frecuentes en las chicas, también pueden afectar a los chicos. En EE.UU., son tan frecuentes que 1 o 2 de cada 100 niños sufren un trastorno de este tipo, generalmente la anorexia o la bulimia. Lamentablemente, muchos niños y adolescentes logran ocultar desórdenes alimenticios a sus familias durante meses o incluso años.

Las personas con anorexia tienen miedo extremo a aumentar de peso y una visión distorsionada del volumen y la forma de sus cuerpos. En consecuencia, se esfuerzan por mantener un peso muy bajo. Algunas reducen la ingesta de alimentos mediante dietas, ayuno y/o ejercicio físico excesivo. Intentan comer lo menos posible e ingerir la mínima cantidad de calorías posible y suelen estar obsesionados con lo que comen.

La bulimia se caracteriza por atracones habituales seguidos de maniobras de eliminación de alimentos. Algunas personas que padecen bulimia pueden experimentar fluctuaciones importantes en el peso, pero raramente pesan tan poco como las que padecen anorexia. Ambos trastornos pueden asociarse al ejercicio físico compulsivo o a otras medidas para eliminar la comida ingerida, como el vómito provocado (o autoinducido) y el uso de laxantes.

Aunque la anorexia y la bulimia se parecen mucho, las personas que padecen anorexia suelen ser muy delgadas y con un peso inferior al normal, mientras que las que padecen bulimia pueden tener un peso normal o incluso sobrepeso.
Para prevenir los trastornos alimenticios, se recomienda empezar por uno mismo. Evitar comentarios sobre lo gordo que se siente, hacer dietas extremas o peor aún, hacer comentarios sobre el peso de otras personas con burlas o insultos. Esto solo legitimizará en el niño a pensar que el peso de una persona, determina su aceptación en la sociedad. Es mejor mantener hábitos saludables de alimentación y de ejercicio y que toda la familia participe en ello.

Causas y consecuencias del Desorden Alimenticio

Causas y consecuencias

Las causas de los desórdenes alimenticios no están del todo claras. De todos modos, se cree que en ellas participa una combinación de factores psicológicos, genéticos, sociales y familiares.


En los niños con trastorno del apetito suele existir una gran diferencia entre cómo se ven a sí mismos y cómo son en realidad. Las personas que padecen anorexia o bulimia suelen tener un inmenso miedo a engordar o a tener sobrepeso y se ven más gordas de lo que están. Además, algunos deportes y actividades, como cheerleading deportivos, la gimnasia, el ballet, el patinaje sobre hielo y la lucha, que enfatizan determinadas categorías de peso, pueden incrementar el riesgo de algunos niños y adolescentes a desarrollar desórdenes alimenticios.


También existe una incidencia cada vez mayor de otros tipos de problemas entre los niños y adolescentes afectados por un desorden alimenticio, como trastorno de ansiedad y el trastorno obsesivo compulsivo. A veces, los problemas que se viven en casa pueden aumentar el riesgo de que un niño desarrolle comportamientos alimentarios problemáticos.

Algunos investigadores sugieren que las imágenes que aparecen en los medios de comunicación contribuyen a aumentar la incidencia de los desórdenes alimenticios. La mayoría de las mujeres famosas que aparecen en anuncios, películas, programas de televisión y actividades deportivas son muy delgadas, y esto puede conducir a que las niñas piensen que el ideal de belleza consiste en estar extremadamente delgada. Los niños también pueden tratar de imitar a un modelo ideal, reduciendo drásticamente lo que comen y haciendo ejercicio compulsivamente para desarrollar masa muscular.

Aunque es cierto que desorden alimenticio puede resultada de graves problemas de salud mental y de conducta, así como de trauma (como abuso sexual), también es cierto que puede dar lugar a graves problemas de salud estrictamente física. La anorexia y la bulimia pueden provocar deshidratación y otras complicaciones médicas, como los problemas cardíacos y la insuficiencia renal. En casos extremos, los desórdenes alimenticios pueden conducir a malnutrición grave e incluso a la muerte.

Lo más recomendable cuando se sospecha sobre esta situación es entender que lo más importante es enfrentarlo de manera tranquila y respetuosa, aunque seguramente el adolescente lo niegue y se moleste. Nunca se debe forzar a comer a una persona que tiene miedo a engordar, el tratamiento debe ser acompañado de una terapia sicológica, de un nutricionista y de otros profesionales de la salud.